Homero Simpson: un hombre probo

Por: Ángel Largo Méndez


Cuando me enteré, pensé inmediatamente que es la mejor decisión que la Asamblea Nacional ha tomado desde su conformación. Oportuna, con sentido común, con el consenso mayoritario y creo yo que con la venia del soberano: el pueblo. Hasta Correa alzó el pulgar cuando escuchó su nombre en la lista. No es para menos. Es un ícono del hombre común que está para hacer cosas grandes, su nombre: Homero Simpson.

¿Quien habrá sido el hombre del IQ superior que propuso a tal personaje para el Consejo Electoral? No lo sé, pero si me dicen quién es, lo buscaré para estrecharle la mano. Es que a ninguno de los televidentes que vive fielmente hace más de 15 años las aventuras de este ser amarillo (advertencia: no es ni barcelonista ni socialcristiano, por eso lo acogió el verde limón) se quejaría de su posesión como delegado ciudadano a tamaña dignidad.

Homero Simpson es un hombre probo, hecho a la medida de la mayoría de políticos ecuatorianos: Vago, perezoso, gordinflón, no sabe donde está parado, borracho, payaso y suertudo. El prototipo perfecto.

Basta verlo en su programa junto a su familia para ver su madera de candidato: Es irresponsable en todo lo que hace, No piensa, solo actúa, y aunque nunca mueve una tecla en su trabajo, el señor Berns nunca lo bota, y si lo hace, lo vuelve a contratar. Una caracterización muy parecida al modus vivendi de los viejos políticos de la agria partidocracia.

Supongo que el genio que lo ubicó en la lista de pre candidatos al CE vio en él esas cualidades innatas para ser representante de nuestra avanzada línea de líderes, pero se le olvidó un pequeño detalle: no es ecuatoriano.

Chuzo!!! la falla... !Cómo nos perdemos de un ejemplar así para nuestra nueva función electoral! Si era la muestra de que este nuevo proceso político quería arrancar con pie derecho.

!Nacionalicémoslo pues! si el Elizaga pudo, ¿porque Homero no? Ah!, bueno salvo el caso de que como es dibujito animado sea necesario comprar mejor la propiedad intelectual. ¿Pero un gasto más o un gasto menos, qué importa? si estamos hablando del futuro de la patria, y para eso hay que ser bien serio.

Pero al final no se pudo. Los asambleístas reconsideraron su postulación y lo garabatearon de la lista. Una lástima! ¿será que la plata no alcanzó? o los gringos no lo quieren prestar... En fin, será para la próxima Homero, porque sin lugar a dudas, un personaje como ese no puede faltar en la caricatura de Estado que tenemos, que por lo visto, no pretende cambiar el guión y seguir con una temporada más... de fracasos.

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