Regalo de Navidad

0 comentarios diciembre 16, 2009

Cuando se acerca la Navidad, y las carencias económicas destierran el significado místico de la fecha, la insatisfacción colectiva por no pasar las fiestas como el consumismo manda, apunta inmediatamente sus armas al Presidente de turno, aquel que prometió pero no cumplió, y al que solo queda echarle una plegaria de Nochebuena para que enderece el camino, o se vaya. Fruto de los propios desaciertos del Gobierno y la exacerbación de los hechos por parte de la prensa, año a año el eslogan de “Feliz Navidad” carece de sentido, tan solo un lugar común repetido sin cesar por spots publicitarios y niños que no advierten la llegada de un juguete.

Navidad representa para los ecuatorianos la muestra clara que el concepto de un Estado laico y separado de la Iglesia carece de sentido. Así como el Cristianismo, mayoritario en esta tierra, promueve y promulga la llegada del Salvador que libere de nuestras culpas y nos conduzca a la vida eterna, nuestra idiosincrasia política nos ata a figuras mesiánicas, milagreros que con el chascar de dedos solucionen problemas eternos. Bajo esa estructura mental, cada presidente, incluido el actual, fue visto como el elegido y luego reclasificado así a la condición de falso profeta.

La pre concepción del Presidente-Mesías es una muestra clara que el matrimonio Iglesia-Estado es indisoluble. Son conceptos humanos creados como herramientas para conseguir una vida armoniosa, feliz y próspera para todos, pero que al dividirse y subdividirse entre sí, la premisa ulterior de sus orígenes se convirtió en escenas utópicas. Me pregunto ¿ha existido un mejor Gobierno que este? ¿Una estructura política capaza de promover felicidad? ¿Hemos experimentado un sistema de cosas infalible? ¿Nos hace ver como parte de un todo? ¿Nos convence de que hay suficientes para todos?

Sea Derecha, Centro o Izquierda o católicos, protestantes o no cristianos, la insatisfacción colectiva continúa latente, sentimiento que parte de la intolerancia a pensar diferente y degenera finalmente a resultados conocidos de primera plana: violencia, guerra, hambre, odio, soledad…

¿Habrá otra manera de hacer las cosas?

Talvez no, pero si una diferente perspectiva. Volvamos a unir los conceptos originales, Política y Religión, pero desprendamos sus títulos y adjetivizaciones. Así Religión es espiritualidad, el deber ser y Política es el Sistema, el cómo hacer. La Espiritualidad no es otra cosa que la vida misma, la conciencia individual que da paso al crecimiento colectivo. Es mirarse a uno mismo y verse parte de un todo. Si lo entendemos así, será el generador de ideas para lograr vivir de manera armoniosa, feliz y pacífica, que se logra a través de la experiencia, el sistema creado con ese fin, la Política. Esta es la comunión de los conceptos.

Yo los convoco amigos míos a dejar de lado las etiquetas, olvidar el pasado que por siglos no ha funcionado y mirar en el interior de cada uno, en la esencia de cada ser, la llama de la perfección. Vivamos nuestra espiritualidad y hagamos política con amor, de cada uno depende un cambio radical del sistema. Talvez, el regalo de Navidad siempre ha estado ahí, debajo del árbol.
read more “Regalo de Navidad”

Instintos primitivos

1 comentarios diciembre 01, 2009
Bill Gates, magnate de las computadoras, presentó hace poco su Windows 7. Una vez más, el hombre más rico del planeta le entregó al mundo una pizca más para exaltar con orgullo la capacidad de innovar y progreso de la raza humana. Como una rueda cíclica que nunca para, el ser humano ensancha su pecho ante la maravilla de la producción científica que queda obsoleta en un abrir y cerrar de párpados, pero que se convierte en una muestra palpable de cuán avanzados estamos en la evolución de especies.

No obstante, toda esta carrera tecnológica a la cual estamos adaptados, increíblemente, pasa desapercibida para las ¾ del planeta. ¿La razón? Simple. Estos beneficios solo estarán al alcance de un minúsculo grupo de privilegiados.

Aquí es cuando usted estimado lector puede cuestiona mi concepto. En el apogeo del desarrollo industrial de nuestra raza, durante la época en que más rápido la sociedad ha alcanzado resultados sorprendentes en el manejo de la materia ¿no todos tienen la oportunidad de aprovecharla? ¿Son creaciones mundiales para grupos focales? ¿Por qué se habla entonces de un planeta que avanza, cuando son contados los que lo hacen?

La culpa está en nuestra premisa de vida. Bajo la sagrada creencia de la supervivencia del más apto, y con la colaboración de la oferta, la demanda y la sobrevalorada competitividad, está maravillosa tecnología solo servirá para los más capaces, los que se esforzaron, los que la sudaron, entiéndase en nuestra época, los que miden su éxito en la diferenciación social y los números en las cuentas del banco.

Y es que para la gran mayoría de humanos los avances científicos pasan desapercibidos, naufragan ante el instinto natural de sobrevivir y la preocupación constante de saber si habrá pan mañana en la mesa. La burbuja tecnológica es más pequeña de lo que se cree ante las carencias básicas que sufren los que tratan de sonreír con dos dólares diarios, en cada ciudad, en cada país, y en todo el mundo.

Mundo que fue concebido con los suficientes nutrientes para que nadie muera de hambre, que entrega sin factura toda la materia prima para nuestra amada tecnología, que proporciona oportunidad para cada ser pero que sin embargo, ha sido esclavizado por el grupo de los aptos, fuertes y competitivos, como una propiedad privada.

Se ha implantado en nuestro cerebro, como virus en el disco duro, que el don de vivir no es suficiente para estar vivo. Se necesita un esfuerzo superior, magnánimo, el deseo del éxito y el poder, para merecer poblar la tierra. Este razonamiento puede expresarse en términos matemáticos: nuestra capacidad de crear es inversamente proporcional a nuestra capacidad de amar. Hace siglos, el hombre olvidó que todos somos uno, y que de la unidad proviene el bienestar común. El esfuerzo de individualizar todo, sigue siendo un instinto muy primitivo de la sociedad.

Si esta realidad es un poco difícil de dirigir para nosotros los tecnoadictos, tengo la buena noticia que el genio de la computación se la planteó hace algún tiempo. Bill Gates, ahora, hace un esfuerzo para que la brecha entre seres de la misma especie sea cada vez menor, pero no es un nuevo software, sino a través de una fundación para los más desfavorecidos, quienes en su vida utilizaron alguno de sus inventos.

¿Será que además de comprar su último producto, imitamos su proceder?
read more “Instintos primitivos”

Respeto

6 comentarios noviembre 19, 2009
El clamor de la prensa autotitulada “independiente” en el país ayer se leyó por todo lo alto. No escatimaron en presentarse con una leyenda a primera página como muestra de su unidad, ahora, y posición inflexible ante la manoseada Ley de Comunicación.

Noticia: ya se aprobó la Ley en la Asamblea.

Pese a que la reacción conjunta fue tardía, nunca antes la prensa nacional mostró tanta preocupación por la ruptura del status quo del cual han vivido a sus anchas. La existencia de una normativa que regula el accionar de los medios privados y públicos se ha convertido en la mayor preocupación del contrapoder, inclinado a encontrar en ella una violación a la libertad de expresión, pero inexpresivos al constatar el apoyo que reciben su principal materia prima, los periodistas.

Por décadas, la profesión del periodista ha sido un diploma carente de emociones en la tinta. Basta ver con que la mitad de los que ejercen la comunicación social en prensa, radio y televisión no pasaron por las facultades, para darnos cuenta de la inexpresiva contundencia de la profesionalización periodística. Cualquier persona, cualquier profesional, está en condiciones de ejercer nuestra carrera, sin preparación previa, tan solo con la capacidad básica del ser humano de comunicarse.

Siendo así, por años me he preguntado que prestigio o herramientas me presta la universidad, si la facultad de comunicar y emitir comunicación es intrínseca en el hombre. Un médico puede escribir, un ingeniero también, un abogado, un economista, el que sea. Pero el periodista, el que ostenta la titulación artificial, jamás podría operar, construir, litigar o hacer presupuestos, sin la debida preparación o licencia.

Entonces, lo único que le queda al periodista es el respeto. Respeto de sus congéneres profesionales a permitirle realizar en lo que se especializaron. La oportunidad de profundizar en los axiomas de la comunicación pública tal como cada quién intenta romper paradigmas en la visión del mundo que escogieron. Eso merece el periodista, y la afamada ley impone que sea así. Ahora todo medio de comunicación debe tener como planta a comunicadores sociales de carrera, con un lapso de 6 años para su instrucción y actualización.

Pero los medios no quieren eso. No pretender guardar respeto ante su fuerza de trabajo. La misma consigna que le piden y exigen al Gobierno central están tratando de coartarla a sus hacedores de información, a quienes buscan, hacen y difunden la noticia. El respeto a defender una labor noble y peligrosa, que merece ser entendida como un espacio de estricto ejercicio profesional, y no como la ventana a cualquier subjetivización. Para eso están los espacios de opinión, los blogs, el Facebook y toda herramienta individual que nos otorga la tecnología para la opinión pública. La individualización de la comunicación es un derecho, pero la capacidad calificada para emitir información en un contexto global, debe ser tarea de la gente preparada en ese sentido.

Sin embargo, esta iniciativa debe estar acompañada de su respaldo inmediato. Los comunicadores populares o indígenas requieren del apoyo de Estado para su profesionalización. Talvez un plazo mayor, pero deben ser tratados de manera independientes a lo que se entiende como medios de comunicación masivos.

La obligación de los medios es exigir respeto y dar respeto. Los periodistas por años hemos clamado por respeto a nuestra profesión. Hay una oportunidad vigente ahora, ojalá y no sea otra fe de errata que nunca se corrige en su lugar de origen.
read more “Respeto”

20 años de lo mismo

0 comentarios noviembre 10, 2009
Celebrando los 20 años de la caída del Muro de Berlín, me encontré con una serie de reportajes en los medios de comunicación sobre el hecho histórico. Pero me llamo uno la atención en particular porque mostraba una decena de copias de la pared alemana alrededor del mundo, en pleno siglo XXI, y con la globalización extendida por todo el planeta.

Eso es una muestra clara que con la unificación de Alemania el mundo terminó con utopía socialista, mas no con los rencores entre hermanos. La división territorial y las restricciones migratorias se hace cada vez más drásticas, confinando al ser humano a límites jurisdiccionales casi asfixiantes.

¿Por qué nos empeñamos tanto en corregir problemas humanos con procesos políticos? El socialismo real cayó con el muro de Berlín porque nunca formo parte de una consciencia colectiva. Nada impuesto puede ser productivo, y eso demostró la terrible conducción de Stalin con la URSS. La visión limitada del dirigente ruso planteó un nuevo modelo de mundo en base a la tiranía, lo que ocasionó que naturalmente, caiga como ficha de dominó ante la inquebrantable necesidad de libertad del hombre.

Hoy, las cadenas se ubican en el otro extremo. El capitalismo salvaje se almuerza sin misericordia todas las reservas de energía de un planeta casi colapsado. Las ¾ de pobladores de la tierra siguen pujando, luego de milenios, por tan solo vivir dignamente, mientras una pequeña parte disfruta de lo que un principio se creó para que alcanza y sobre para todos.

¿Llegará el momento en que los nuevos muros caigan? Si la solución sigue siendo política, el resultado será una copia del mundo que despertó luego del 9 de noviembre del 1989: igual de inequitativo, igual de contraproducente, camino al fracaso. El planeta aún no se ha dado cuenta que sin el socialismo la cosa marcha igual o peor, el remedio no fue mejor que la “enfermedad”, y las esperanzas de un mundo confinado a desgastarse sin fin parece estar trazado.

La conciencia colectiva elevada para cambiarle el rumbo a nuestra sociedad no se cimienta en ideologías, sino en lo profundo del alma. La revolución constante proviene de la esencia de cada cual, es una decisión personal y nada más. No podemos seguir apostando a una idea preconcebida o a leyes que nos digan hasta cómo respirar. El momento de comenzar a pensar en el todo como unidad es el desafío del tercer milenio.

¿Capitalismo? ¿Comunismo? ¿Socialismo? son solo teorías que sin el sostén de la conciencia del hombre, no han sido productivas. Solo el amor hacia uno mismo y los demás permitirá el avance de una sociedad cada vez más confusa, extraviada, que no comprende porqué sus sistemas políticos no han dado resultados, pese a los esfuerzos a través de miles de años. Detengamos un momento la mano y escuchemos el corazón. Talvez si lo hacemos todos por un minuto, la respuesta para esta Tierra enferma siempre estuvo ahí, en lo profundo de nuestro ser.
read more “20 años de lo mismo”

Comités santificados

3 comentarios octubre 27, 2009
El editorial de El Universo hoy es inaudito. Defiende a capa y espada una posición de “contraataque” del alcalde Nebot con sus comités creados como una reacción lógica y justa ante la arremetida del Gobierno central.

Fuera de todo lógica, y de lo que debería hacer un medio de comunicación social, tratar de mermar la candela entre partes antagónicas con el fin de crear el caos social, la justificación absurda al “derecho” de los socialcristianos a armarse y protegerse contra el “bandolaje verdelimón”, da muestra de la postura subjetiva, directa y parcializada de que se dice ser “El Mayor Diario Nacional”.

Claro que existe la libertad de acción, y de organización. Que la apertura a toda clase de núcleo social con diferente posición ideológica es un derecho contemplado en la Constitución, pero de ahí a por simple antipatía prejuzgar a un grupo equis y ensalzar a otro de similares características, raya en el despropósito del espíritu periodístico, mucho más si el medio es cuestión se abandera de la pantomima de la objetividad, esa mentira de piernas largas que usan los centros de información.

Si existiere un peligro real con los cacareados comités de la revolución, su antítesis guayaquileña merece una misma consideración y vigilancia. Porque la respuesta a la violencia (si la hubiera) no es el garrote. No es válido sostener un argumento de defensa cuando no existe tal ataque y más aún, pretender santificar acciones que solo fortificarán el cisma social en el país en el peor de los casos.

Han pasado más de tres meses desde el anuncio de los famosos comités. La dejadez y el sin rumbo político que tiene PAIS hizo que la oposición acoja la idea y la ponga en marcha con la efectividad autoritaria de la derecha (recuerden, ellos no tienen militantes, tienen empleados). Hoy, en la prensa nacional, se recoge este hecho como una muestra máxima de la organización social, sin calificativos ulteriores ni supuestos delictivos. Cuando a los señores del papel y la tinta les conviene, lo malo se vuelve bueno y viceversa.

Sería interesante que El Universo haga un reportaje acerca del verdadero financiamiento de los comités de Nebot. La sola aclaración del alcalde que se realiza con dinero que no sale de las arcas del Municipio fue palabra santa para los periodistas. ¿Y el sentido del olfato? ¿la investigación profunda? Nada señores, nada.

Que sigan organizándose en Guayaquil es valedero, que PAIS accione su propuesta inicial también será beneficioso, más personas organizadas en una ciudadanía más activa. Pero no me vengan con que lo uno es correcto y lo otro no. Y mejor ya no escribo más porque luego me arman comité de “contraataque”.
read more “Comités santificados”

Película vieja

3 comentarios octubre 23, 2009
Leer la “prensa independiente del país” en estos días, es para salir corriendo hasta el Perú y no mirar atrás. El horror, el miedo, el apunta con el dedo al que muchos no dudan llamar “la tiranía” o la gastada “dictadura”, salpica por los poros de la tinta y el papel. Un panorama desolador, violento, frío. Un Ecuador sin esperanza.

La marcha de está semana rememora los mismas artimañas en contra de la renovación. Es incomprensible como el apego al poder y la defensa por el status quo moviliza tantas conciencias, acaso corazones, y cimbra muchos bolsillos. Basta con ver como profesores, dirigentes “ad honores” universitarios, rectores legendarios, realizan una manifestación con el fin de combatir una máxima: hacemos lo que queremos, y queremos seguir haciéndolo.

Ya lo dijo Miguel Donoso Pareja, “una revolución sin violencia es un burro de pinga corta” ¿Quién pensó, estimado lector, que tantas reformas se aceptarían de buenas a primeras? El primer Gobierno de izquierda en 29 años, que se enfrenta a los cucos del poder omnímodo: empresarios, periodistas-empresarios, sindicalistas-empresarios, no tiene fácil saltar la lógica de la “regalada gana” imperante en nuestras instituciones y organismos.

Pese a las deficiencias de la revolución ciudadana, básicamente en la segunda palabra del slogan, los aciertos de la administración actual están presentes y palpables, a pesar de la minimización pública: Desaparición paulatina de la tercerización, imposición de una cultura tributaria, baja de tarifas de electricidad y telefonía, no cobro en emergencia de hospitales públicos, reconstrucción de escuelas, desayuno escolar, plan vial a nivel nacional, etc.

Todas estas acciones, importantes para el ecuatoriano de clase media y baja, son las que sostienen la imagen de un Gobierno que no es la panacea, que no tiene ninguna varita mágica, en ocasiones incomprendido por sus acciones y juzgado, mayoritariamente, por la soltura de palabra del Presidente. Nos graduamos de moralistas y santurrones en los últimos dos años, criticando y juzgando conductos personales de un hombre como cualquiera, y no su trabajo como administrador público.

Hoy al “gran insultador” los seudo intelectuales de derecha le llaman también “llorón”. Se atropellan para atacar cada gesto de su rostro en sus columnas de opinión. Creen que todo el país está en contra de las leyes de Educación Superior, cuando la mayoría de universitarios se quejan de que no reciben clases y están preocupados de ahorrar lo suficiente para la de güisqui a fin de año que quiere el profeshor. Dicen también que todos los periodistas vetan la ley de Comunicación cuando están más preocupados de sus condiciones salariales en le medios en inversamente proporcional a las utilidades por publicidad.

¿Hay toda una treta para formar caos? Seguro que sí. En el país del Nunca Jamás, cualquier cambio a lo establecido como único es y será: inútil, insultante y calumnioso. Los poderes fácticos continúan gobernando con la bandera de la corrupción total, germen iracundo que, es cierto, en varios funcionarios del régimen se ha propagado. Pero, no obstante, y bajo toda la humareda me sigo preguntando ¿estamos peor que antes? ¿nada ha mejorado para bien? ¿Un proceso político nuevo es capaz de sustentarse solo en promesas y publicidad? Ya hablan en presentaciones de libros hasta de revocatoria del mandato. Es decir, Bucaram, Lucio y Mahuad son aprendices al lado de “gran insultador” ¿Cree usted eso señor, señora? Los ecuatorianos que apoyan la gestión de Correa tienen un vínculo superior a una simple maniobra publicitaria con el proyecto político: avizoran un nuevo camino, una oportunidad de quebrar lo establecido.

Pero, si es momento de una recomposición, que no venga de intereses minúsculos nuevamente. Camionetas no, forajidos tampoco. Es hora de una decisión sustentada en un escenario real, y no el creado por la opinión pública parcializada, de invocar a lo que tanto convocan los mass media pero que tanto temen en realidad: el juicio de una sociedad no estandarizada que sigue mirando a lo lejos como unos cuantos atan y desatan en el nombre de todos. Película vieja de la televisión nacional.
read more “Película vieja”

¿Conquista o independencia?

2 comentarios octubre 09, 2009

Aplicando la lógica actual, la independencia del 9 de octubre de 1820 se celebró hasta 1992, cuando el surgimiento del socialcristianismo como eje político en la ciudad inició la “nueva era”. Siete años después se respira una libertad distinta, que huele a territorio feudal, pero que encandila un sentimiento de agradecimiento entre la gente, maquillando la contradicción de su verbo con la acción.

Luego del aquelarre roldosista, los guayaquileños cayeron en desesperación y solo la mano fuerte de LFC socavó la baja autoestima. Deduciendo que mejor es el mal peor, del descriterio administrativo municipal se paso a un autoritarismo radical, con límites profundos a la democracia limitada al voto popular. Con el fallecido político y su pupilo sucesor, la participación ciudadana en los espacios públicos y decisiones municipales tuvo un divorcio definitivo, ya que tampoco en décadas pasadas tenía mucho auge.

Así de a poco, la identidad liberal del guayaquileño quedó sumisa ante la imagen de una dirección única, una línea vertical en la cual el ciudadano común ocupa el último espacio. Las manifestaciones populares desaparecieron y dieron paso a las marchas “cívicas”, unos híbridos resultados con la dirección monopolista del Cabildo, donde la defensa de los intereses políticos del partido local abanderaban la lucha ciudadana contra el poder nacional.

Pero hoy, el asunto resulta más grave. Apoderados los símbolos locales como banderas partidistas, la celebración de este 9 de octubre presenta el escenario de una contienda política con el Gobierno, una situación ajena al espíritu de la gesta. La disputa contra el centralismo nacional por parte del centralismo local, con más de diez años de experiencia, resume las fiestas a una medición de fuerzas políticas, que ubican el agitar de una banderita celeste y blanco y cantar madera de guerrero en una acción anticorreísta y afiliación al movimiento del alcalde.

De la misma forma, las propuestas de resistencia popular fueron relegadas al título de tontas aberraciones de la izquierda por la máscara cementina. El culto a la arquitectura postmoderna del centro y sus alrededores, hizo que el guayaquileño considere un insulto cualquier intento social de exigir su participación en el desarrollo del espacio urbano. Durante década y media, agrupaciones consideradas de “tercer nivel” como obreros, informales, homosexuales o los simplemente pobres, por nombrar algunas, debieron iniciar de nuevo el camino hacia la liberación.

¿Nos hemos dado cuenta que vivimos otra etapa? ¿Qué los poderes omnímodos absorbieron el sentimiento popular para generar adeptos partidistas? ¿Qué de la libertad original del guayaquileño poco o nada queda? ¿Qué vivimos en un feudo orgullosos de nuestra patética parcela? 189 años después de la Fragua de Vulcano, los intereses primarios de los próceres huancavilcas se han limitado a la apertura comercial, como si la globalización fuera producto del siglo XIX. Las otras libertades alcanzadas, de pensamiento, de resistencia, de libre circulación, han sido mermadas y reducidas a la conveniencia municipal. Ellos no celebran la independencia, viven su propia conquista. Nosotros debemos comenzar a pensar en la próxima revolución.
pd: Esta fue la mejor foto de la bandera que encontré, o por lo menos la más original.
read more “¿Conquista o independencia?”

Déficit de ciudadanía

2 comentarios octubre 02, 2009

El término que acuñó Alberto Acosta, tiene más resonancia ahora más que nunca. La Revolución Ciudadana está dando muestras palpables de desentendimiento con la ciudadanía organizada, que en estos momentos presiona al Gobierno desde diferentes frentes y con diversas connotaciones.

El pragmatismo con el cual el oficialismo estaba llevando a cabo sus procesos de reforma social en algún momento chocaría con la ideología única e inamovible de la izquierda más radical. Era predecible, pero hasta hace poco era una situación manejable. Sin embargo, cuando la pequeña cuerda entre el apoyo y la crítica al proceso político se rompió, el Estado asumió la posición menos favorable: no busco el diálogo sino la confrontación.

Y es que el presidente y sus asesores pensaron que el mismo repertorio contra la oposición de derecha funcionaría en la otra orilla. Error. Las organizaciones progresistas en el país tienen antecedentes de lucha, resistencia y presencia en las calles. Tanto la UNE, como la CONAIE, no se andan por las ramas, y siempre responden a las críticas con acciones, estén o no equivocados en sus criterios.

Si la Ley de Educación o la Ley Aguas son la respuesta efectiva para los años de atraso en esas materias que sufre el país es algo discutible, pero a eso el Gobierno no quiso ceder. Así como actuó a rajatabla con los Isaías, la eliminación de la tercerización, la reforma tributaria, y otros aspectos que golpearon el bolsillo de los sectores de poder económico, intento desbaratar al gremio de maestros y subestimo a los indígenas. El resultado: marchas, paralizaciones, enfrentamientos.

¿Olvidaron los grupos de la Revolución ciudadana sus orígenes combativos? Muchas de las personas que forman parte de la ola verde fueron en su tiempo agentes infaltables a la hora de salir a las calles. Por tal razón, parece ilógico que un Gobierno con un gran apoyo popular, con bases sólidas de procesos anteriores de luchas por el poder, no haya previsto la reacción de los grupos más radicales de la tendencia. La hora de corregir fue tardía, y ahora lamentamos a un ecuatoriano muerto con perdigones de ecuatorianos.

Cuando se está en el poder, muchas veces la visión de las cosas se distorsionan, creando una sola fuente de regocijo y verdad absoluta: el propio yo. Esta ceguera parcial ha dado un duro golpe a la marca registrado del gobierno, una revolución Ciudadana que combate a ciudadanos es algo contradictorio y funesto, que se hubiera evitado si dentro del proceso político se llevara de manera seria la participación de las masas, reducidas a la experiencia del voto. Que este hecho quede como lección, y no como anécdota.

Un déficit de ciudadanía es reversible, pero requiere acción inmediata. De ahora en adelante se espera que las decisiones importantes que tome el Ejecutivo antes de pasar por la Asamblea, posea el escrutinio popular. No es excusa que la democracia alarga los procesos, Los ecuatorianos hemos esperado décadas por un estado que recupera su status planificador y por dos o tres meses más que cueste el estudio de una ley nadie se va a desesperar. Es prevenir antes de seguir lamentando.
Foto tomada de www.hoy.com.ec
read more “Déficit de ciudadanía”