Siente luego piensa

Hay una manera innata de cada hombre para producir caos: seguir sus instintos. Mientras mas nos amoldamos al sistema, al status quo, caemos en la determinación de lo que se debe hacer, cómo debe ser, cuándo y hasta con quienes hacerlos, resultado: aburrimiento total y nauseabundo.

¿Qué hace que reprimamos tanta energía? ¿Por qué la manía de quitarnos las manías? ¿es justo para el desarrollo del espíritu el copia y pega de gustos, morales y éticas? La saturación de seres que pretenden ser iguales a otros, que añoran las etiquetas, que viven de la validación social, es una plaga de proporciones planetarias que reduce a contados esbirros de lucidez que uno que otro loco dispersa por ahí.

La reproducción del “deber ser” se riega por ahí como polen abejizado. Se nota en las escuelas, colegios, cantinas, redes sociales, Gobiernos, medios, trabajos, iglesias, industrias, orgasmos. En cada espacio, hay formas y maneras de comportarse que limitan al -1 las capacidades únicas del ser humano de proyectarse tal cual es. Atado de manos y pies, como si todo en la vida obedecería a reglas, cánones, leyes para seguir, el hombre camina en un mundo que le ofrece todo pero que sus propias construcciones mentales las reduce a cenizas.

¿No está cansado de hacer lo que otros, de los otros, de los otros, pensaron que debía hacer usted en esta vida? Si la respuesta es un tímido cercenado por la mitad, entonces agarre media lata de sentimientos de la alacena y póngase a sentir. Si, eso, a sentir, mande de vacaciones al cerebro restrictivo, es momento de sentir.

Y sentir, para esta sociedad conservadora, es caotizar. Pero no del tipo Guasón que en Dark Night dio cátedra de cómo hacerlo. Eso solo fue una parte bizarra de lo que puede pasar. ¿Cuántos maniacos sujetos por el qué dirán esperan la oportunidad para salir? Deben ser muy pero muy pocos. La falacia de que las leyes retienen la conmoción social ya no tiene piso. Un hombre o mujer se comporta como lo dicta su esencia, ya que si fuera por las limitaciones o castigos incorporados en el sistema, se hubieran erradicados las desavenencias sociales hace siglos.

Escribo entonces sobre caotizar tu vivencia. Romper el molde y dejar fluir lo que eres realmente. Sin miedo a lo que puede venir, ya que solo eres Tú, manifestándose. ¡Te has puesto a pensar cuan limitado estas! Deja de lado las metas, obligaciones, responsabilidades, no son cosas que se deban hacer por cumplir, sino por sentir. Sigue tus instintos, se REAL en un mundo diseñado para la fantasía. Es hora de seguir tus instintos, tu esencia.

Por hoy, inicia con sentir, que lo que te digo es posible…