Mejor ser Idiota que Farsante


Una visita sorpresa y esporádica a una librería de la ciudad puso en mis manos por varios segundos El Regreso del idiota, la segunda parte de la apreciada obra de los “liberales” Vargas Llosa hijo, Carlos Alberto Montaner y Plinio Apuleyo Mendoza. Fue el mismo azar que me llevo a tener dicha libro entre mis manos lo que me llevo a abrirlo justo en la página 229. Me bastó leer cuatro líneas del primer párrafo para hacerme una idea del contenido del mismo: una extensa cadenas de prejuicios.

Se refería a un Correa de estreno en el sillón presidencial, cuya crítica a esas alturas solo reposaban en un vistazo de sus ofertas de campaña. Las “faraónicas” promesas de campaña como aducían los autores, haciendo hincapié en una en particular: la promesa de 300 mil casas en un año! Como diría el mismo Montaner: Oiga chico y dónde esta tanta casa!

Hagamos un poco de memoria. Rafael Correa, nunca prometió entregar 300 mil casas en el récord de 365 días. Jamás. Si existe alguna duda, me remito a un reportaje donde Carlos Vera le recordaba al presidente que prometió 100 mil casas en un año y el refutaba que esa era un aproximado, o una meta en el mejor del términos del bono de vivienda.

Ahora bien, la idea guinesesca si salió de un político de casa. Las 300 casas por día era la promesa de campaña nada más y nada menos que: Álvaro Noboa. Recuerden las solicitudes de vivienda, encontradas luego en botaderos de basura. Entonces los señores “liberales” no afinaron su puntería, o más bien, sabían que pasaba pero nos tomaron de ingenuos a los ecuatorianos, no es de extrañarse, si para los tres mosqueteros, media Latinoamérica volcada hacia la izquierda es una idiota.

Con esa misma visceralidad de contenidos e investigación de datos profunda y exacta, estos señores pregonadotes de la “libertad” continúan vociferando sus ideales de menosprecio hacia los que piensan diferente a ellos. Puede existir siempre un debate de altura, confrontar teorías y modelos en una situación moderada y productiva. Pero cuando un grupo de seudo intelectuales (ojo no es insulto: yo mismo me creo así) insisten en menoscabar el pensamiento de un numeroso grupo de ciudadanos latinos hasta la epíteto de idiota, el resto de inconsistencias son solo una consecuencia.

Porque no son solo idiotas Correa, Chávez, Evo, Lula o Kirchnner, son idiotas para este trío estridente toda la plebe que se atreve a votar y apostar por los proyectos políticos de estos idiotas, porque a final de cuentas: el que apoya a un idiota en las idioteces que hace, es más idiota todavía.

Asumiendo la verborrea de los tres en cuestión, prefiero ser idiota a sectario, prefiero ser idiota a incongruente, prefiero ser idiota que mandadero. Porque ser idiota y morir en su idiotez es ser honesto consigo mismo y los demás, algo que hasta el más lucido de los mortales no puede lograr si su ideal es un compendio de mentiras. Seré un idiota más, pero no un epíteto que si me place utilizarlos contra ustedes, a razón de contraportada: El Regreso de los Farsantes.

1 comentarios:

Silvi dijo...

Como siempre atinado y congruente. Idiota es el que piensa que sabe más que los otros. La honestidad es una virtud.